Cuándo hay que revisar la caldera

La revisión obligatoria de la caldera de gas debe realizarse una vez cada dos años, esta periodicidad se debe a cuestiones de eficiencia energética y mantenimiento. Por supuesto, las calderas que utilizan otra forma de energía como fuente de combustión, como gasóleo o propano, deben revisarse cada año.

La revisión central es independiente de la inspección reglamentaria, debe realizarse cada cinco años, excepto en el País Vasco, donde debe realizarse una vez cada cuatro años. Si dispone de otro tipo de caldera en su vivienda o negocio, también debe tener en cuenta los plazos de inspección, ya que pueden cambiar:

Contratos de mantenimiento

Precio de inspección y caldera. el mantenimiento es gratuito, pero según la OCU, la media de los contratos de mantenimiento es de 100 euros al año. Los servicios incluidos en este tipo de contrato varían en función del fabricante o empresa contratante: mano de obra, inmediata, sustitución de piezas, etc.

Nuestro plan de mantenimiento cubre todos los componentes de la caldera durante 7 años, además de garantizar que todos nuestros técnicos e instaladores recomendados por Intergas están registrados y capacitados.

Qué se comprueba en una revisión

Cuando un técnico viene a revisar la caldera, además de comprobar que la caldera funciona bien, también realiza otras comprobaciones relacionadas para evitar problemas. Por ejemplo, analice su seguridad. Asegura que no haya defectos que puedan dar lugar a una pequeña fuga, ya sea de gas o de agua, lo que evita sustos o problemas. También comprobará su combustión, para asegurarse de que es correcta, y también que la evacuación de los gases que produce al exterior se realiza correctamente. Es decir, no hay barrera que lo impida.

Si este es el caso, se encargará de eliminarlo. También puede asegurar que no tiene ningún punto débil o cualquier posible falla futura que provoque la falla del servicio. Si pueden verlos, a menudo recomiendan arreglarlos o repararlos antes de que se conviertan en un problema grave o incluso en una falla a gran escala. Por tanto, la revisión periódica, aunque no es obligatoria, puede ahorrar miedo y, a la larga, dinero.

¿Qué es una inspección de caldera? Estos incluyen la prueba de fugas, que comprueba si hay fugas. Limpiar los quemadores y ventiladores y comprobar la limpieza de la chimenea. Del mismo modo, se mide la presión de la caldera de gas, comprobando su rendimiento.

Otro paso común es analizar la combustión y verificar que sea adecuada, así como verificar que los gases de combustión no estén regresando al sistema. Durante este proceso, se ajustan los distintos elementos de la caldera y del calentador, reemplazando aquellos que necesitan ser reemplazados. Precisamente por eso, el tamaño de la reseña es variable.

¿Con qué frecuencia hay que hacerlo?

Ahora lo importante: ¿con qué frecuencia necesitamos que nuestros instaladores de calderas en Fuenlabrada revisen su electrodoméstico? Pues nuestros expertos aconsejan, en base a la legislación vigente, realizar una revisión periódica cada 2 años. No podemos olvidar que, en el caso de las calderas domésticas de gas, la revisión se rige por un decreto, más concretamente por el Real Decreto 1027/2007, de 20 de julio, que se recoge en el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE).

Una revisión periódica de la caldera de gas puede evitar muchos problemas, no solo relacionados con prevenir daños que pueden ser mucho más costosos si no se detectan a tiempo, sino también prevenir posibles accidentes. Sin duda, estas revisiones periódicas son la mejor manera de alargar la vida útil de la caldera, aumentar su durabilidad y mantener los niveles de eficiencia energética requeridos.

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